Balcón de Infantes

COLABORACIONES NÚMERO 300

         

 

Tres Cuadros por Recuperar

Agradezco la amable invitación de la Redacción para colaborar en este número especial de nuestro Balcón de Infantes, con motivo de la celebración del XXV Aniversario y publicación del número 300 de esta II y III época. Medio de comunicación que ha sido testigo fidedigno de los acontecimientos que durante este periodo largo, podemos con propiedad afirmar, si incluimos su I Época; su cita mensual precisa ha dado a conocer el devenir histórico y temporal de nuestro municipio. Medio local del que soy asiduo seguidor desde los albores de su publicación; un Balcón abierto fiel a todos los que desde fuera y desde dentro ansiábamos noticias de nuestro pueblo, cuando las redes sociales no existían y las noticias no se difundían con la vorágine que hoy lo hacen. Un grupo de gente amante de nuestra tierra y de nuestras gentes, supieron unir voluntades y durante años han cumplido cuidadosamente con aquel novedoso proyecto informativo.

1.- Una reflexión:

Mis colaboraciones han sido esporádicas intentando recordar o valorar algunos escenarios de nuestro patrimonio histórico o artístico, intentando colaborar desde aquí para recordar lo mucho que este Lugar atesora y como diamante sin pulir, aún espera mostrar los destellos patrimoniales que conserva intactos, pasando de tener unos recursos conservadores a unos recursos que generen prosperidad y riqueza en Villanueva de los Infantes. Ciudad necesitada aún de la definición de un proyecto de desarrollo local y por ende comarcal, que no acaba de llegar; con algunos intentos triviales y efímeros que apenas han tenido un impacto económico y de prosperidad. El problema se acentúa aún más, puesto que cada vez contamos con menos efectivos humanos en edad de producción y de generar riqueza, haciéndose muy incierto el futuro, sin que nuestros gobernantes locales ni actuales ni pasados hayan encauzado hasta la actualidad, menos aún los autonómicos y los provinciales, una salida sólida y estable a nuestro pueblo y a la comarca del Campo de Montiel, limitándose, como mucho a conservar nunca a vertebrar un plan estratégico de futuro, con la complicación de que incluso la conservación se nos está haciendo cada vez más insostenible. Seguimos aislados y cada vez más incomunicados, desapareciendo progresivamente los pocos servicios con los que contábamos y los que aún irán desapareciendo, si no se da un cambio dirección total. ¿Quién lo tiene que liderar? No lo sé, pero o “nos apretamos los machos” o el declive será cada vez más profundo y la ruina de estos páramos será cada vez más patente y sin posibilidades de desarrollo.

2.- Una propuesta:

El año próximo celebraremos el IV Centenario de la beatificación de Santo Tomás de Villanueva, con este reconocimiento era presentado el 7 de octubre de 1618 por el Papa Paulo V, como modelo de santificación en la caridad y en la ciencia, señalando las virtudes de la fe, la esperanza y el amor vividas de un modo heroico por el fraile agustino y el pastor que sirvió a la iglesia de Valencia de una manera singular.

Estas y otras efemérides tendrán siempre un lugar especial en el marco religioso y cultural de nuestro patrimonio inmaterial, ya que han de servirnos para mantener viva en el tiempo su memoria; sin necesidad de sobrepasarse en las expectativas y programas celebrativos, puesto que se trata de una fecha más en los diferentes periodos que sellaron la vida de nuestro excelso paisano.

No obstante hemos de aprovechar la llegada de estos acontecimientos con sentido y criterio para mantener viva entre nosotros su memoria, intentando, por ejemplo, valorar el patrimonio artístico referido a él, que insuficientemente conservamos. Una heredad que nos habla de la importancia que su figura tuvo entre los habitantes de la Villanueva, que él quiso inmortalizar en su nombre de fraile, ¿por qué elegiría o porqué le dieron los superiores agustinos el sobrenombre de Villanueva, cuando comenzó su proyecto de vida consagrada en la orden religiosa mendicante? Las iglesias de los tres cenobios infanteños dedicaron sendos cuadros a su memoria a lo largo del tiempo, pero especialmente en los siglos XVII y XVIII; a parte, contamos con otros objetos artísticos en capillas, Ayuntamiento y casas particulares, que nos indican la fuerza que tuvo su figura entre sus paisanos y devotos, entre los religiosos de estos conventos de dominicos, trinitarios, franciscanos y posiblemente alguno más que no nos ha llegado o tenemos sin identificar.

Por ello sugiero que aprovechando el año de la beatificación se puedan restaurar, dándoles el valor histórico y seguramente artístico que dichos cuadros podrían tener. En estos momentos, las tres cofradías que cuidan con dedicación las iglesias conventuales junto con la Parroquia, propietaria de estas iconografías, podrían estudiar la manera de sacar adelante dicho proyecto con los permisos y estudios técnicos y artísticos oportunos. Por supuesto que el Excmo. Ayuntamiento y otras instituciones culturales y sociales podrían y deberían colaborar.

Personalmente me ofrezco para colaborar en este proceso, puesto que lejos de mi dar trabajo a otros, estoy un poco cansado de leer y oír críticas continuas sin que casi nadie haga nada, todos vemos las carencias pero es muy fácil ponerlas de relieve desde lejos y desde la ausencia de un compromiso por buscar soluciones, es posible que la crítica sea ya una manera de hacer, pero a todas luces insuficiente; se trata de unir sinergias y comprometerse con caminos de solución que, o los realizamos nosotros o se quedarán sin hacer, puesto que nadie vendrá a solucionarnos nada y si vienen es buscando satisfacer sus propios intereses.

Los cuadros indicados, de acuerdo con el estudio de Jorge Solis Piñero en su obra Iconografía comentada de Santo Tomás de Villanueva, tienen las siguientes características:

Este cuadro anónimo que se conserva en no muy buen estado, con pérdida de pintura y con barniz inapropiado, representa al Santo vestido de arzobispo con su hábito negro agustino y una capa pluvial dorada con vivos rojos, en la parte del pecho se puede ver el palio arzobispal. El Santo sostiene una bolsa de monedas con la mano derecha, mientras que con la izquierda está en actitud de bendecir a unos pobres que se encuentran a sus pies, extendiendo las manos hacia el Santo. Las figuras de los pobres como la del acólito que tras el Santo sujeta la cruz arzobispas son de pequeño tamaño desproporcionado con la figura del Santo, como si el autor quisiera dar más importancia a éste y remarcar más su grandeza. Es de destacar en la pintura la magnífica mitra con dorados y pedrería.

La pintura, es muy populista y el autor parece ser un profesional de segunda fila, aunque tiene buenos detalles como la mencionada mitra y la capa pluvial, aunque ésta por la pérdida de la pigmentación y del mal estado de conservación, junto con algunos repintes, ha perdido su calidad original.

 

El cuadro es una tela muy barroca de la escuela española del siglo XVIII, de buena composición y bello colorido, representa a Santo Tomás vestido de arzobispo repartiendo limosnas. La pintura tiene gran profusión de figuras, entre las que destacan las clásicas: el tullido y la alegoría de la caridad, que en esta ocasión aparece vestida de monja, con un rosario enredado en la mano derecha, mientras con la izquierda parece empujar a los niños para cercarlos al Santo. El tullido, en estecuadro, está de pie, apoyado en una muleta y con su mano izquierda tiende un platillo en el que el Santo deposita una moneda.

El Santo con su hábito agustino, lleva una capa pluvial con dorados muy bien conseguidos por el autor. La mitra de un gris plateado, contrasta con los tonos oscuros que la rodean. Tras ella se ve el báculo con la cruz arzobispal. El tono rosáceo del vestido del niño pone una nota colorista en la parte baja del cuadro con el fin de evitar el exceso de tonos oscuros, el resto de los personajes se reducen prácticamente a cabezas.

En la parte inferior de la pintura hay una inscripción haciendo un resumen de la vida del Santo. Dice así: Tomás de Villanueva de la Orden de San Agustín, predicador de la divina palabra, esclarecido en milagros, reverenciado por su santidad y amor a los pobres. Fuerte defensor de la Iglesia. Arzobispo de Valencia, murió en el año de 1555.

 

Por mi parte indico que el lienzo está situado en marco de grandes dimensiones, nada desdeñable por su valor artístico, de estilo rococó pandorado, con una base rectangular con falsas decoraciones marmóreas, adorno vegetal también dorado, habiendo perdido algunas piezas importantes o puede que incluso pudiera haber formado parte de un retablo, de similar factura al que existe en la misma iglesia dedicado a Santa Teresa de Jesús.

Este cuadro, muy deteriorado, y no expuesto al público, se encuentra en la sacristía de la iglesia de La Trinidad. Es un cuadro barroco de autor desconocido y probablemente del último tercio del siglo XVII, perteneciente a la escuela española. En él, el Santo, aparece vestido de arzobispo y sentado al lado de una mesa de la que recoge las limosnas para entregar a los pobres que están arrodillados ante él. Uno de ellos parece llevar un turbante, con ello se haría referencia a la protección que tuvo el Santo hacia los moriscos valencianos.

El cuadro tiene pérdida de color y partes muy deterioradas, pero parece una pintura de buena calidad que quizás mereciera ser restaurada. A pesar de la pérdida de color se puede apreciar la calidad de la capa pluvial, de muy buenos dorados y la cara del Santo parece estar inspirada en algún cuadro de los conocidos como “vera imagen”.

El marco con abundante decoración vegetal dorada es de una óptima calidad, aunque en la actualidad está muy deteriorado con grandes pérdidas cromáticas.

3.- ¿Qué hacer?

Crear un grupo de trabajo; dicho grupo operativo tendría como objetivo presentar un proyecto técnico y vías de financiación del proceso restaurador.

Luis Valero

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Paseando por Villanueva de los Infantes

En una época de obsolescencia programada, conseguir estos veinticinco años del Balcón de Infantes es un gran logro, por el que hay que felicitar a Clemente Plaza y a su equipo. Aunque es cierto que en Villanueva de los Infantes los tiempos son distintos y las gentes saben cuidar de su historia y de su patrimonio. Para mí un gran descubrimiento cuando, hace mucho, paseaba por sus calles y me abrían las casas para hacer mi tesina. Cuando Infantes me captó para siempre.

Me encontré con una ciudad abierta, sin vestigios de muralla ni fortaleza, que ya no   eran necesarias por no encontrarse en la línea defensiva de la frontera, y con un urbanismo distribuido a partir de la amplia y elegante Plaza Mayor, centro religioso, administrativo y social y culminación de un apogeo. En ella, junto a tantos emblemas heráldicos el que la identifica, con la  cruz de Santiago y las armas del maestre infante Enrique de Aragón. Escudo de la villa también en la Alhóndiga y en el Hospital de Santiago, que los santiaguistas tienen la hospitalidad como una de sus principales dimensiones. De ahí que el que crearon en Cuenca a fines del siglo XII permanezca aún activo.

Aquellos primeros pobladores a los que la Orden de Santiago entregó, junto a una serie de libertades y privilegios, un quiñón y otras tierras para huerta, viñedo y arbolado, lo gestionaron bien y fueron ampliando sus propiedades y sus ganados. El crecimiento poblacional desde que el maestre le otorgó el privilegio de villazgo en 1421, fecha relativamente temprana, hasta fines del siglo XVI, pudo ser de unos de 4500 habitantes, aplicando cálculos restrictivos.

Don Enrique estableció con la nueva villa una relación directa al integrarla en la mesa maestral y, cuando los comendadores pierden funciones, Infantes va a contar con el Gobierno del Partido (1573), con su correspondiente sede. García de Alvarado es el gobernador más antiguo que conozco, con anterioridad a 1508 (AGS. CCA,CED,7,141,3). Como siempre sin intromisiones de la Orden en los cargos concejiles

La iglesia de San Andrés nos da cuenta de los avances de la villa. La medieval, que se hundió, fue sustituida por otra de mayores proporciones, con obras que comenzaron en 1498 continuando hasta la espléndida portada clasicista que en 1611 inicia Francisco Cano y tras su muerte continuó Francisco García Mancebo.

En la Visita de 1511 reconocemos ya la estructura actual, con la capilla muy buena de obra costosa nuevamente fecha. No dice quien la mandó levantar, aunque hubo pleito con la familia de Juan de Vargas. En ella fueron enterrados el Dr. Martín del Busto y su mujer, Baladisa Martínez. Padres del Dr. Agustín de Bustos, casado con María Madrid, y, probablemente de los bachilleres Francisco de Bustos y Pedro Arias de Bustos, se hicieron también cargo de una sobrina de Baladisa, que su hermano Miguel, teniente de gobernador de San Miguel (Perú) había tenido con una india (AGI. LIMA,565,L.2,F.342). La menor, que ya estaba en España en 1540 (AGI. LIMA,565,L.3,F.169), venía acompañada de una herencia de 10.000 o 12.000 pesos de oro.

En el interior de la iglesia no sólo el púlpito, donde se mezcla el gusto por la Antigüedad con el simbolismo de las cruces de Santiago y San Andrés, y quizá un retablo con pinturas de Hernando de Ávila, sino también el rico archivo parroquial, que lo mismo que el municipal da para estudios de diversa índole y los infanteños han conservado.

Desde el punto de vista monástico se sintió predilección por las órdenes mendicantes, con conventos (de hombres y mujeres) ubicados en los extremos de la ciudad. Desapareció el monasterio de San Francisco, fundado por Juan Moreno y su mujer María López, con autorización del maestre Alonso de Cárdenas de 4 marzo de 1491, (AHN Visita de 1498, fols. 368 y 369. CLERO_SECULAR_REGULAR, L.2864/2872, años 1610-1835). Fernando Ballesteros edificó en él la capilla de la conversión de San Pablo (RAH. Salazar y Castro, 9/310, fº 66v). A esta familia estuvo muy vinculado el de Santa Clara (AHN. CLERO_REGULAR, L.2873/2876, años 1610-1835, y más en el   AGS), en que profesaron tres hijas de don Fernando. Se conserva de él parte del claustro, además de su equilibrada iglesia.

De dominicos el monasterio de la Encarnación (AGS.CME, 595,3), con su relieve en la fachada. Afortunadamente del de Santo Domingo se han mantenido templo, con sus correspondientes capillas, y monasterio. Sólo queda la iglesia de los trinitarios, tercera de las órdenes mendicantes, con portada semejante a la que para Valdepeñas pudo hacer fray Alberto de la Madre de Dios. 

Para el ocio contaban con su corral de comedias. Para el estudio con el sencillo Colegio Menor, con pilares que sostienen las bóvedas de la galería del patio. De las inquietudes culturales de los infanteños de la época da cuenta la Universidad de Alcalá, donde vemos al propio santo Tomás y a una serie de alumnos que cursan estudios de Artes y de Cánones, en lo que además de bachilleres se licenciaron García Gallego Muñoz y Pedro de Obesso.

Alfonso Navarro fue bachiller en Medicina. Y es curioso porque los que conocemos que la ejercen en Infantes no son médicos romancistas, sin estudios, cirujanos poco más que barberos. Son los licenciados Caballería y Juan Díaz y los doctores Santa Cruz y Luis Francisco de Madrid. En Salamanca estudiaron Leyes los Bustos, obteniendo doctorados.    

Para generaciones, que las han mantenido, se levantaron casa construidas con materiales nobles, en las que se fundían la funcionalidad de las necesidades agrícolas con la residencia familiar, donde destacan los entablamentos y la superposición de columnas.

La vivienda se desarrolla en torno a un patio central rodeado de una galería a la que se abren las habitaciones, puede haber capilla, con dos alturas. Columnas clásicas y en la galería superior balconada de madera. Generalmente al frente la escalera y la puerta que puede dar a otro patio y por la que se accede a los corrales. Y un pozo, que posibilitaba el consumo de agua refrescada y hasta aromatizada. Cueva, bodega, donde se guardaban alimentos y el vino de consumo habitual, también para cocinar, y hasta como hidromiel incluso con especias. Corrales con cuadras para yuntas de mulas, otros animales y “caballos de regalo”, que ya no cumplían la función defensiva de los que tuvieron los caballeros cuantiosos.

Ahora ya lo que se buscaba era la hidalguía. Con ejecutorias de la Chancillería de Granada. Y de Valladolid, caso de Pedro de Maza en 1536 (Sala de hijosdalgo, caja 875, 7), o Pedro de Alvarado y su hermano Juan en 1570 (caja 645, 71). Bastante más difícil resultaba conseguir un hábito de caballero, como puede verse en las pruebas de ingreso en las distintas órdenes militares del AHN.

Los escudos van dando cuenta de ello. Pero ya han dejado de cumplir su misión de identificar al caballero en el campo de batalla, con un sólo cuartel (el que dibuja Salazar y Castro de los Ballesteros -9/302, fº 112v- ni siquiera tiene peñas), para representar alianzas con otros linajes. Los adornos externos se fueron complicando con banderas, lambrequines, cascos, coronas. Con el tiempo se incorporan cruces de las órdenes, incluida la de Malta, en la que, por ejemplo, ingresa, ya en 1674, Álvaro de Zayas Rivadeneira (exp. 25457), hijo de Martín de Zayas y Serafina de Rivadeneira. Pero, sea como fuere, aquellas gentes, contemporáneas de Cervantes, nos han legado un patrimonio histórico excepcional, al que debemos darle todo su valor. 

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*En la anterior edición de Balcón de Infantes (número 300) por error en la colaboración que aparecía en la página 18, se omitió texto, por lo que incluimos ahora el artículo completo. Así mismo la colaboración que tenía como título "Casa del Caballero Verde Gabán" en la página 22 venía firmada por Ignacio Santos Gutiérrez cuando en realidad el autor era Juan Ignacio Santos Martínez.

En el 25 Aniversario de "Balcón

Ignacio Santos Gutiérrez

Cuando llegamos al 25 aniversario de "Balcón de Infantes" y se alcanza el increíble número 300 de nuestro querido periódico local, se nos pide a los colaboradores algún trabajo para una edición especial por este motivo. Así se hizo también en el 2012, cuando se cumplieron los 20 años.

Verdaderamente es digno de aplauso y un mérito indiscutible el hecho de mantener tanto tiempo una publicación de carácter local que solamente se explica por el tesón y la constancia de los hombres que están y han estado en las diferentes etapas, mes tras mes, año tras año, fieles y puntuales para que la publicación no faltara a su cita, y sobre todo a los que sin desmayo y en todos los números, mantienen sus secciones fijas. Son la base del periódico, empezando por el editorial. Después, el complemento de las noticias, colaboraciones, etc.

Aprovechando la salida de este número extra con la proximidad de nuestra Feria, ahí va el trabajo de este colaborador que creo encaja por el tema y aunque me parece que ya alguna vez se publicó, no está de más recordarlo.

 

PARA TÍ, CAMINANTE...

 

Para tí, que atraído por el señuelo de nuestras fiestas vienes desde lejanas tierras arrastrando el polvo de los caminos y el cansancio de duras jornadas...

Para tí, que en tu largo peregrinar llegaste a este rincón de la meseta castellana en busca de unas horas de lícitas diversiones en compensación de tus muchas fatigas y trabajos...

Para tí, Caminante, estas líneas, invisibles cicerones, que te lleven de la mano como fiel lazarillo, durante tu estancia entre nosotros para que tus horas amargas se dulcifiquen con un recuerdo imborrable e imperecedero.

Quizá, en tu dilatada experiencia, habrás disfrutado de unos festejos semejantes y te los volverás a encontrar en estas fechas veraniegas que jalonan las ferias de los pueblos castellanos...

Quizá te sientasfatigado por la monótona e incesante repetición del loco girar de los Carruseles, del histérico grito de los altavoces o el frenético reclamo de los vendedores.

Pero cuando, mareado, abandones los recintos de esta barahunda dantesca, ven con nosotros, pues si tu cuerpo y tus sentidos ya se encuentran saturados de vertiginosas sensaciones, tu espíritu, en franco desequilibrio, está huérfano y desmayado.

Ven con nosotros... y a través de sus calles despertará tu alma con la evocación de los tiempos...

Los pétreos escudos, que verás presidiendo casi todas sus puertas, te hablarán de nobles guerreros, de viejas epopeyas, que permanecen redivivos entre nosotros...

   Asomate a sus patios anchurosos, presididos por el joyel de sus columnas, en donde parece flotar el murmullo de invisibles caballeros...

   Contempla sus plazas y soportales, en otro tiempo escenario de justas y torneos...

   Admira las piedras de sus edificios, ennegrecidas por la pátina de los siglos, mudo testigo del paso de las generaciones, cubiertas muchas de ellas por un blanco sudario, como si quisieran librarse de la corrupción de los tiempos...

   ¿Te dijeron que no había paisaje? Ya ves que no tienes que salir de sus paredes para encontrarlo. En otros sitios tendrás que cansarte ascendiendo, fatigoso, por los vericuetos de sus montañas, en busca del rincón favorecido por la Naturaleza...

   Aquí, ya ves que no necesitas trasponer los límites de estos muros gloriosos para encontrarlo.

   Levanta tus ojos hasta las cornisas de sus conventos, donde en el verde musgo que sembraron las manos fecundas de los siglos, aletean, jubilosos, los vencejos...

   Mira cómo se esconden entre las nubes las agujas de sus torres, permanentes vigías de nuestros recuerdos y cómo se abren ante la inmensidad las bóvedas incomparables de sus templos...

   En el anochecer inigualable de estos últimos dias del estío, en que el crepúsculo nos baña con sus preciosos matices, imaginarás como si una inmensa paleta de colores de un pintor invisible fuera extrayendo las más sublimes pinceladas.

   Cuando, al fin, Caminante, te dirijas a descansar, por entre las sombras caprichosas que la luna proyecta sobre el pueblo silencioso, esa brisa que te acaricia llenará tus oidos de lejanas melodías, mientras las estrellas juguetean haciendo los últimos guiños a la noche...

 Adios, Caminante. Hasta pronto. ¿Verdad que volverás? Ya ves como todo esto no puedes encontrarlo tan fácilmente. Acaso, sin saberlo, sin suponerlo siquiera, cuando venías en busca de alegría y de esparcimiento, te has encontrado con este pueblo, perdido en la grandiosa llanura cervantina, verdadero monumento y caudal inagotable de historia, de belleza y de poesía.

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Nuestro Santo Tomás De Villanueva En El IV Centenario De Su Beatificación.

Acabamos los cursos de verano ULI 2017 con una conferencia sobre nuestro Santo Patrón, que con el título “Santo Tomás y sus epígonos espirituales” ha dictado  nuestro buen amigo,  historiador y paisano  D. Luis Riaza García, él gusta llamarse su humilde devoto, y es que Luis es un ferviente admirador de nuestro Santo; Luis, que Dios te guarde muchos años y que nuestro Santo Tomás te proteja. La conferencia ha sido una magnífica lauda tomasina y  Luis Riaza consiguió conmovernos con sus encendidas y sabias palabras.

Santo Tomás, maestro de  la teología, el gigante de la caridad, el Padre de los pobres o el Santo limosnero, el divino Tomás, de quien dijo el emperador: “Este monseñor conmueve hasta las piedras”; lo que no hay duda que es un Santo universal, su iconografía está repartida por todo el mundo y su nombre adorna iglesias,  universidades (Universidad de Villanova-Pensilvania), (Universidad de Santo Tomás de Villanueva en La Habana, ahora en Miami), colegios, parroquias, pueblos como Santo Tomás en el Atlántico, Villanueva en la Guajira, Patrono de los Estudios de la Orden Agustiniana, Patrón de Villanueva de los Infantes y de Fuenllana y Patrón de nuestra humilde Universidad (ULI) y me dejo más en el tintero.

Santo Tomás de Villanueva, un gran hombre de nuestro  “Campo de Montiel”, nacido en el corazón de la Mancha, en Fuenllana,  donde fue bautizado; criado y educado en Villanueva de los Infantes donde los padres, profundamente religiosos y caritativos, ( la madre  Lucía era conocida como la Santa limosnera), aquí tenían su casa familiar; ambos enclaves conservan afortunadamente toda la esencia de aquella época memorable, las señas inequívocas de ese  tiempo pasado y que hoy podemos saborear y disfrutar como enclaves auténticos, típicos y exclusivos del “Siglo de Oro”.

Fray Tomás fue un agustino glorioso, importantísimo Santo de la orden; también fueron   de formación agustiniana  sus coetáneos  Martín Lutero y Erasmo de Rotterdam .

 Lutero  nacido en Alemania  (1483-1546), perteneció a la orden de San Agustín. Erasmo nacido en los Países Bajos (1486?-1536) perteneció a los Canónigos de San Agustín.

 Estos tres hombres fueron de una importancia meridiana en aquel “siglo dorado”; Lutero impulso la reforma religiosa, en sus enseñanzas se fundamentó la Reforma Protestante, que se caracterizó por exhortar a que la iglesia cristiana regresara a las enseñanzas originales de la Biblia.

 Mientras, Erasmo de Rotterdam, defensor a ultranza del método histórico crítico, se mantuvo en una posición intermedia, se opuso rotundamente a tomar partido y su posición fue atacada por unos y por otros  por lo que  llegó a ser tachado de cobarde y desleal. La Iglesia lo acusó duramente con la conocida frase : "Usted puso el huevo y Lutero lo empolló", a lo que Erasmo respondió con gran ironía: "Sí, pero yo esperaba un pollo de otra clase”.

 Fray Tomás sin embargo elige defender la iglesia desde dentro, dedicando toda su vida al servicio del Señor; el estudio, el ejemplo, la reflexión y la misericordia son sus banderas, llega como arzobispo a la diócesis  de Valencia; donde campa la corrupción  la molicie y la avaricia; a imponer el orden con las citadas banderas; podemos asegurar que Santo Tomás impuso nuevos métodos en el humanismo y en la espiritualidad, fue un adelantado a Trento y sus consejos tuvieron gran importancia en el concilio, sin duda fue una figura clave de la Contrarreforma.

Por tanto tenemos tres grandes hombres, tres gigantes de formación agustiniana nacidos casi al mismo tiempo en tres puntos emblemáticos de la Europa del Quinientos y que constituyeron verdaderos hitos en nuestra civilización cristiana; los representantes de la Reforma y de la Contrarreforma, y a pesar de la gran popularidad de nuestro Santo,  es el menos reconocido de los tres, esperamos y deseamos ardientemente que pronto sea nombrado Doctor de la Iglesia Universal, el expediente esta en Roma donde debe ser definido.

Mientras,  hemos de seguir siendo sus fieles, dando testimonio y difundiendo detalles de nuestro Santo, el loco de la caridad, sigamos conociéndolo.

Un detalle curioso de nuestro Santo, un hombre de extraordinaria humildad, es que siempre se negó a ser retratado en vida, fue el Padre Salón, su biógrafo, quien nos describe como era el físico de nuestro Santo:

“Fue ese bendito Padre de mediana estatura, el rostro un poco moreno y aguileño, las mejilla un poco encendidas, los ojos zarcos, el semblante muy modesto y pio, juntamente grave y de mucha autoridad, bien complexionado, colérico sanguíneo. Dótole nuestro Señor de grandes naturales de ingenio, juicio y prudencia. Fue muy grande letrado y el mas famoso predicador y mas ejemplar religioso que ha tenido España en estos tiempos”.

Todo parece indicar que la gran iconografía de sobre Santo Tomás se basa en esta descripción y en el retrato que después de muerto, el canónigo de Valencia, consiguió que hiciera el pintor Juan de Juanes y que seguramente captó con gran precisión puesto que habían tenido trato en vida; por tanto al gran pintor Juan de Juanes le debemos el conocimiento del verdadero rostro de nuestro Santo Tomás, la “vera efigies” de nuestro Patrón.

El próximo año que se conmemora el IV centenario de su beatificación, puede ser la  fecha  ideal para realizar una exposición, aquí en su Villanueva,  de la iconografía existente donde podamos admirar su “vera efigies”  y otros retratos más o menos acertados, más o menos aproximados  que se han hecho de nuestro Patrón a lo largo de estos siglos, Santo Tomás.  

Rafael María Ruiz Rodríguez

Secretario General

Universidad Libre de Infantes “Santo Tomás de Villanueva”

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¿Es posible una nación de naciones?

La contestación a la pregunta que proponemos es diversa. Si lo hacemos desde un punto de vista político, todo es posible. Todo lo que dice y hace un político es posible porque tienen la capacidad de hacerlo ley. De prácticas así, en las que no se hacen otras consideraciones de autoridad estamos viendo como se está destruyendo, no ya los conceptos, sino hasta el lenguaje. Y en esto tiene mucha responsabilidad lo que se define como corrección política. La corrección política destruye y pervierte sus originales  significados en pos de ideologías partidistas y no de conceptos universales. Y esto no es inocente, porque a través del lenguaje se penetra en el pensamiento y en el conocimiento y una vez dentro es más fácil manejarlos, cuando no, destruirlos. Por tanto, desde el punto de vista político, la respuesta es, que todo es posible, incluso probable. Ahora bien, si nos acogemos al rigor académico o científico la expresión "nación de naciones" es un absurdo. A pesar de que algunos estadistas hayan afirmado que "nuestra concepción de España como nación de naciones nos fortalece". Lo cierto es que muchos seguidores lo hacen doctrina e incluso ley.

En rigor, no es verdad que eso nos fortalezca. Todo lo contrario, no debilita y nos conduce a lo que estamos viendo y viviendo todos los días. A una debilitación sin límites del Estado y la Nación y de ese producto histórico que es el Estado-Nación. Y fruto de esa debilidad se produce una floración de invención de nacionalidades por doquier, en el que aquella comunidad autónoma que no se sienta nación dejará de ser algo político. ¡Esperen y verán!

Hoy oímos hablar a políticos que dicen cosas sin saber lo que dicen. Todo vale y no les da vergüenza hablar de lo que no saben. Claro, creen, o se amparan en que como han sido elegidos democráticamente, lo que digan vale, porque la democracia está por encima de todo y por tanto valida todo. Al tonto lo pueden hacer listo, como a la noche se la puede hacer día si el voto de la mayoría lo decide. La democracia está por encima de todo, por encima del derecho divino, del derecho natural, del derecho positivo y, desde luego, de cualquier ley. Lo vemos todos los días. La democracia como respeto a la ley ha pasado de moda. Sencillamente ha periclitado. La democracia es el ungüento de fierabrás de nuestra época. Aunque, eso sí, siempre que vaya en favor de las convicciones verdaderas que son las que dicta la corrección política.

Los conceptos imprescindibles.

Nunca debe mezclarse en un mismo discurso lo que es España, o la Historia de España, con lo que es la nación española, ni con lo que es el Estado español, que en nuestra época es en realidad el Estado nacional español. Al menos lo ha sido hasta ahora. Cualquiera de estos términos responde a conceptos diferentes y no son intercambiables.

Sobre la Historia, sólo decir que es lo que sabemos del pasado. Los historiadores lo reconstruimos. Nada que ver con ese otro término que nos han colado de rondón y lo han hecho ley, que es la Memoria  histórica. La memoria en determinar lo que es bueno y malo, por tanto es manipulación de la realidad.

La nación es un concepto que tiene significados equívocos, depende del período histórico  al que nos refiramos. Hoy lo utilizamos como un concepto cultural y jurídico-político. En otros momentos de la historia ha servido para identificar una pertenencia a una religión o de vínculo de lealtad con un monarca. Hoy, sin embargo, está asociado al concepto de soberanía (esencial) al mercado y a una cultura con caracteres propios de la que se deriva una doctrina que es del nacionalismo.

El Estado es un concepto político-administrativo. Es una forma política, una forma de ordenar el poder para que fluya con eficacia, es decir, que el mando se cumpla. A lo largo de la historia se han dado muchas formas de ordenar el poder, que han estado en estrecha correspondencia con la fuerza de organizar la sociedad, la economía ...y la cultura.

Un último concepto es del de Patria. De pater y mater. Concepto de pertenencia de genealogía histórica que se caracteriza por el amor a lo propio sin rechazo, ni odio a otro. Lo que fundamenta y define al Nacionalismo es la diferencia: el odio al otro.

Para concluir, la historia de la Humanidad o de los grupos humanos, que llamamos civilizaciones son proyectos colectivos difíciles y que siempre penden de un hilo para su supervivencia. En esos proyectos, se da una difícil combinación de elementos políticos, socioeconómicos y culturales que los hacen viables temporalmente, porque todos los acaban degenerando y en crisis. El problema que enfrentan esta colectividades, es cómo salir de esas crisis y la historia nos cuenta, que casi siempre  la ruptura de los consensos en los proyectos se han resuelto en conflictos (en guerras).

 Artículo publicado en el diario nacional

La Razón 9-9-2017

José Ignacio Ruiz Rodríguez

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¡Felicidades! Balcón de Infantes.

¡Felicidades! 25 años en el mundo de la comunicación y editar 300 números de una revista mensual lo merece. Más allá de las consideraciones que pudieran hacerse sobre las publicaciones periódicas de esta o de cualquier otra índole es loable y plausible el tesón, las ganas, el empeño y, por qué no decirlo también, el sacrificio y el trabajo que sin duda alguna conlleva. Testimonio del hacer de una ciudad y de sus diferentes ámbitos y expresiones se convierte Balcón de Infantes en la referencia hemerográfica de los infanteños. Una sintetizada enciclopedia del hacer, usos y costumbres de la localidad se compilan en sus 300 números que ofrecen el testimonio retrospectivo de sus gentes, acontecimientos y cuantos avatares depara la vida diaria de un pueblo y de su colectivo.

Conocí Infantes quedándome admirado de su patrimonio arquitectónico, lugar al que volví años después para de manera profesional trasladar el resultado de mis investigaciones en diferentes escenarios que como musicólogo realicé sobre temas relacionados con Infantes, la comarca de Campo de Montiel y Castilla-La Mancha. No recuerdo exactamente cuándo conocí personalmente a Clemente Plaza, creo que fue allá por 2008 con motivo de la conferencia que impartí después del acto de inauguración del conjunto escultórico de Giraldo, “El Quijote y Sancho en el lugar de La Mancha”, siendo Alcalde de la Villa don Gabino Marco y doña Ana Mª Serrano, Concejal de Educación y Cultura. Desde entonces hasta hoy y por diferentes motivos Infantes ha sido un lugar que he visitado siempre con agrado y en donde he sido bien recibido. De todas mis intervenciones profesionales, las últimas en el marco de los Cursos de Verano de la ULI (Universidad Libre de Infantes), Balcón siempre dejó constancia de mi paso por la localidad. Naturalmente, una experiencia grata la que albergo de esta villa manchega y de los numerosos amigos y conocidos que en ella creo tener y entre los que destaco en un lugar especial a Clemente. Igualmente, Balcón ha sido también un difusor de algunos de mis pensamientos éticos y estéticos, siempre enmarcados, naturalmente, dentro de mi campo profesional.

Por todo ello es un verdadero placer escribir estas líneas solicitadas en tan significativa efeméride. Reitero mi expresión inicial: ¡Felicidades a todo el equipo por estos 25 años y los 300 números publicados!

 

Fernando Pérez Ruano.

Doctor en Humanidades, musicólogo y compositor.

 

 

                                                                     

Balcón de Infantes

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