Balcón de Infantes

COLABORACIONES

               

 

      COPLILLAS    

Adios Verano

El fin de las vacaciones

es el principal motivo,

de que traspongan del pueblo

cada mochuelo a su olivo.

 

Camino de su rutina

vuelven para estar sujetos,

a los libros, al trabajo

o al cuidado de los nietos.

 

Cuando al sitio donde vive

el forastero regresa,

ya no hay problema en los bares

para coger una mesa.

 

Dejan de estar las terrazas

llenas hasta rebosar,

ahora sobran camareros

y hasta los dueños del bar.

 

Además los lugareños

tampoco se dejan ver,

en cuanto refresca un poco

no salen con su mujer.

 

Ya no tenemos el pueblo

lleno de vida y color,

con esos ríos de gente

por nuestra calle Mayor.

 

Porque pasando el verano,

en honor a la verdad,

ver personas por las calles

es una casualidad.

Ya se marcharon los coches

lejos por sus carreteras,

ya se puede aparcar bien

en Gárate y en Tejeras.

 

En cuanto pasa la Virgen

y luego Santo Tomás,

el pueblo queda tranquilo

pero tranquilo de más.

 

El problema no es la gente

que se aleja a sus destinos,

el problema es que hay trabajo

para muy pocos vecinos.

 

Es una pena que el pueblo

tan bonito y tan amado,

los inviernos sobretodo

quede tan deshabitado.

 

Es remedio no es tan fácil

eso lo tenemos visto,

porque no vamos a hacer

todos los meses un pisto.

 

No es poco que los domingos

y vísperas de festivos,

nos atiendan en los bares

con buenos aperitivos.

 

Haya mucha o poca gente

en este santo Lugar,

en cualquier fecha del año

es una delicia estar.

Juan Santos Santos

jsantosbis@gmail.com

 

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