Balcón de Infantes

COLABORACIONES

               

 

      COPLILLAS     

 

El Campo de Montiel

 

No hay desdicha más amarga

ni decisión que más duela,

que la que siente un manchego

cuando abandona su aldea.

 

Para colmo si el manchego

el Campo de Montiel deja,

la herida que se le abre

con el tiempo no se cierra.

 

Yo soy uno de los miles

que gota a gota sin tregua,

emigramos de los pueblos

por un camino sin vuelta.

 

Lamento haber aportado

con mi granito de arena,

a bajar la población

de la Comarca Manchega.

 

Al ver sus casas vacías,

al ver calles desiertas,

maldigo la realidad

y dentro de mí, me pesa.

 

Mas no me marché por gusto

del lugar donde naciera,

me fui buscando un futuro

sin un rumbo ni una senda.

 

Yo hubiera sido feliz

cultivando nuestras tierras,

pero no había para todos

ni vendimias ni cosechas.

 

 

Dejé mis paisajes rojos,

mis pueblos de cal y piedra,

dejé a don Quijote y Sancho

y a toda mi gente buena.

 

Pero aquello ya es pasado

pues con orgullo y nobleza,

nuestro Campo de Montiel

con paso firme prospera.

 

Los cultivos y ganados,

puestos en manos expertas,

generan unos productos

de calidades selectas.

 

Turistas de todo el mundo

a nuestros rincones llegan,

porque el Campo de Montiel

es famoso en el planeta.

 

Por su historia, sus parajes

y su magia quijotesca,

merece ser Patrimonio 

de la Humanidad más bella.

 

No permitamos jamás

que venga una mano negra,

a destrozar las entrañas

y la piel de nuestra tierra.

 

Que el progreso siga en alza,

que el Campo de Montiel crezca,

que no se vaya más gente

y los que se fueron, vuelvan

Juan Santos Santos

jsantosbis@gmail.com

 

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