Balcón de Infantes

COLABORACIONES

         

 

Microrrelatos, Micropoemas y otros escritos sobre Cervantes y El Quijote (16) 

Por Jorge Torrijos Fernández 

 

214. Yo soy el silencio

"El hombre de la Mancha" quiso convertirse en "El hombre de la naturaleza", que quiso, a su vez, ser "El hombre del silencio". El ángel de los ojos verdes hizo sonar su trompeta, y el ángel de los ojos negros tocó su flauta metálica en un bar de un callejón infanteño para que su sueño se cumpliera.

 

215. Don Quijote es un árbol de la Mancha

Después de leer el poema de Federico García Lorca : " Cielo azul/ campo amarillo// Monte azul/Campo amarillo// Por la llanura desierta/Va caminando un olivo// Un solo/olivo", ya no sé si en el dibujo que hizo Loredano de don Quijote a caballo, saliendo a cielo abierto en busca de aventuras ,es de don Quijote, o si lo que veo es un árbol.

 

216. La ballena

A lomos de Rocinante don Quijote cabalga por unas dunas de arena de un desierto  africano.

 

A lomos de Rocinante, sobre una balsa de troncos, cabalgando sobre olas gigantes, don Quijote viaja por el Atlántico hacia el  continente americano. De pronto una ballena blanca se le  aparece con sus fauces abiertas.

 

A lomos de Clavileño don Quijote sueña que vuela sobre un caballo leñoso, montado sobre una balsa de madera, balsa  que colocará estratégicamente en  la gran boca  del cetáceo para mantenerla abierta, y que así, un simún procedente del este  la  rellene de arena.

 

217.  Un poema surrealista

Cervantes leyó en el limbo una versión de algunos versículos del Génesis escritos e interpretados por  García Lorca en uno de sus poemas "surrealistas" de "Poeta en Nueva York". Federico lematizó que él no era un surrealista.  Y Cervantes -que no había leído a Freud- lo entendió.

 

218. Desde el viejo "Saurer"

Cayó la noche. Don Quijote llegó en la "Unidad", se montó en la"Pava" y partió hacia su lugar. El Saurer se averió al llegar a la "Veracruz". Hubo que esperar. El autocar de "morro largo" iba cargado  aquel día de cajas de embutidos colocadas  en los asientos traseros, que iban vacíos;  maletas , sacas con rollos de películas y  bicicletas en la baca..Arreglada la avería, el conductor comunicó a los pasajeros que seguían de nuevo la ruta marcada: Pozo de la Serna, Alcubillas,... y por fín, de nuevo Villanueva de los Infantes. En la plaza Mayor, frente al cuartelillo de los serenos, sentados en unos bancos de piedra, familiares y amigos le esperaban. Sanchico y Sanchica se entretenían comiendo pipas de girasol, "torraos" y guijas que su madre, Teresa Panza, había tostado aquella misma tarde, en el fuego y en las brasas del fogón de la cocina, utilizando para ello una vieja sartén de hierro con la que para tal efecto contaba. Los niños, con sus alpargatas llenas de arena quisieron acompañar  al chófer a encerrar al viejo Saurer en la cochera que estaba cerca de la ermita de san Antón. A Don Quijote aquella noche durmió feliz:  desde el transportín, y a través de la luna del autocar, había visto a Dulcinea, esperando su llegada, en la entrada del pueblo, junto a una esquina del lugar, en una de cuyas paredes pondrían pronto el cartel de azulejos de "Nitrato de Chile". Y aquel saludo de su musa, con la mano al viento, perduraría en su memoria.

 

219. Quijotescos y sanchopancescos

Algunos de estos microrrelatos tienen un toque quiotesco, otros tienen un toque sanchopancesco; algunos hay quevedianos y me faltan otros santotomasescos.

 

220. El ángel verde

El secreto del lugar de Cervantes había sido escrito con tinta verde, porque verde era el color favorito del autor del Quijote. Cide Hamete al escribir el libro sabía que su secreto lugar era conocido por un ángel, el ángel verde, y que tarde o temprano acabaría desvelándolo.

 

221. Escenas infanteñas

En el patio de la casa de los Estudios- dos gatos-o dos gatas- maullan, gruñen, se atacan y arañan.

 

 En la piedra viva de la plaza Mayor dos hombres , un caballo y un asno proyectan sus  sombras de bronce nuevo.

 

En lo alto de la torre de la iglesia un artesano que hace alforjas se pincha en la mano, observa lo que sucede, y sigue trabajando.

 

Mientras tanto, en el salón de una vieja casa un niño y una niña, enamorados, se abrazan cuando la tierra manchega olfatea el olor del blanco verano.

 

222. El monopatinete

El caballero andante va ahora caminando a la pata coja, mientras Sancho Panza vuela de rampa en rampa con un monopatinete.

 

223. La "U" de don Quijote

A negra, E blanca, I roja, U verde, O azul, escribió Arthtur Rimbaud. Y don Quijote, en su  momento, tomó nota del mensaje.

 

224. Leyó don Quijote:

"Somos invisibles en el no lugar del silencio,/ de los sentimientos sin pensamientos,/ de la música inaudible/ que vibra con la luz"

jtorrijosf@gmail.com

                                                                     

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