Balcón de Infantes

COLABORACIONES

         

 

Apunte Gráfico

Por Mariano Lorenzo

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Principales novedades de la última edición de la Ortografía de la lengua española (2010) (2)

 

A diferencia de las variantes denominativas que se acaban de exponer, todas ellas válidas, no se consideran hoy aceptables los nombres alternativos que han recibido algunas otras letras en el pasado; así, se aconseja desechar definitivamente el nombre ere para la r, así como las formas ceta, ceda y zeda para la z. Los únicos nombres válidos hoy para estas letras son, respectivamente, erre y zeta.

3.Sustitución, por grafías propias del español, de la q etimológica con valor fónico independiente en aquellos extranjerismos y latinismos plenamente adaptados al español (quorum > cuórum)

En el sistema ortográfico del español, la letra q solo tiene uso como elemento integrante del dígrafo qu para representar el fonema /k/ ante las vocales e, i (queso [késo], quién [kién]). Este mismo fonema se representa, en el resto de las posiciones, con la letra c (canguro [kangúro], corto [kórto], cuenta [kuénta], acné [akné], tictac [tikták]), aunque en préstamos de otras lenguas también puede aparecer representado por la letra k en cualquier posición (karaoke [karaóke], kilo [kílo], koala [koála], kurdo [kúrdo], búnker [búnker], anorak [anorák]).

Es, por lo tanto, ajeno a la ortografía del español el empleo de la letra q como grafema independiente, con valor fónico autónomo. Por ello, los préstamos de otras lenguas, sean latinismos o extranjerismos, cuya grafía etimológica incluya una q que por sí sola represente el fonema /k/, si se adaptan al español, deben sustituir esa q por las grafías propias de la ortografía española para representar dicho fonema. En aplicación de esta norma, voces inglesas como quark o quasar, o latinas como quorum o exequatur, deben escribirse en español cuark, cuásar, cuórum y execuátur. En caso de mantener las grafías etimológicas con q, estas voces han de considerarse extranjerismos o latinismos crudos (no adaptados) y escribirse, por ello, en cursiva y sin tilde.

Aunque en el ámbito de los nombres propios (antropónimos y topónimos) es frecuente el uso de grafías originarias no adaptadas o —si los nombres provienen de lenguas que emplean otro alfabeto u otro sistema de escritura, como el árabe, el hebreo o el chino— de transliteraciones de las grafías originarias al alfabeto latino, sin adaptaciones ulteriores, en el caso de los topónimos mayores, como son los nombres de países, es conveniente usar grafías plenamente adaptadas a la ortografía del español. Por ello, aplicando la misma norma que para los nombres comunes, se recomienda emplear con preferencia las grafías Catar e Irak para los nombres de esos dos países árabes, mejor que Qatar e Iraq, transcripciones de los originales árabes que presentan un uso de la q ajeno al sistema ortográfico del español.

4. Eliminación de la tilde en palabras con diptongos o triptongos ortográficos: guion, truhan, fie, liais, etc.

Para poder aplicar con propiedad las reglas de acentuación gráfica del español es necesario determinar previamente la división de las palabras en sílabas. Y para dividir silábicamente las palabras que contienen secuencias de vocales es preciso saber si dichas vocales se articulan dentro de la misma sílaba, como diptongos o triptongos (vais, o.pioi.de), o en sílabas distintas, como hiatos (lí.ne.a, ta.o.ís.ta).

Al no existir uniformidad entre los hispanohablantes en la manera de articular muchas secuencias vocálicas, ya que a menudo, incluso tratándose de las mismas palabras, unos hablantes pronuncian las vocales contiguas dentro de la misma sílaba y otros en sílabas distintas, la ortografía académica estableció ya en 1999 una serie de convenciones para fijar qué combinaciones vocálicas deben considerarse siempre diptongos o triptongos y cuáles siempre hiatos a la hora de aplicar las reglas de acentuación gráfica, con el fin de garantizar la unidad en la representación escrita de las voces que contienen este tipo de secuencias.

 De acuerdo con dichas convenciones, y con independencia de cuál sea su articulación real en palabras concretas, se consideran siempre diptongos a efectos ortográficos las combinaciones siguientes:

a) Vocal abierta (/a/, /e/, /o/) seguida o precedida de vocal cerrada átona (/i/, /u/): estabais, confiar, diario, afeitar, viento, pie, doy, guion, aunar, acuario, actuado, reunir, sueño, estadounidense, antiguo.

b) Dos vocales cerradas distintas (/i/, /u/): triunfo, incluido, diurno, huir, viuda, ruido.

Como consecuencia de la aplicación de estas convenciones, un grupo limitado de palabras que tradicionalmente se habían escrito con tilde por resultar bisílabas (además de ser agudas terminadas en -n, -s o vocal) en la pronunciación de buena parte de los hispanohablantes  real por otra gran parte de los hispanohablantes —los que articulan esas mismas combinaciones como diptongos

Continuará

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Rincón Literario 

ROMANCE

En Villanueva de los Infantes,  en casa de los Cartagena,  habitaba un matrimonio  de una familia muy buena. 

Esto era un matriminio que vivía muy feliz, ella era costurera y él de oficio albañil. 

Estos tenían una hija que se llamaba Isabel, su padre la quería mucho, era la locura de él. 

Pero una vecina de enfrente de la mujer murmurba, envidiándole la suerte de lo bien que se llevaban. 

Un domingo por la tarde, con su hija paseaba y esa mala vecina a Antonio lo llamaba. 

Si tú supieras Antonio de lo que me he enterado, que tu mujer es muy buena y a ti te está traicionando. 

En aquel mismo momento a su hija la besaba y llorando le decía ¡Vas a ser muy desgraciada! 

Este hombre tan honrado, para su casa se marchó, ha cogido la maleta y para Segovia tiró. 

Antonio llegó a Segovia y empezó a trabajar y dió con unos señores que fueron su felicidad. 

El hizo muchos contratos y también grandes edificios y ganó tanto dinero que llegó a hacerse rico. 

Aunque tenía mucho dinero y mucha felicidad, a su hija Isabel no la podía olvidar. 

La hija quería ser artista y el teatro le gustaba y al verse en el mundo sola su idea la ejecutaba. 

Y de pueblo en pueblo iba con una compañia muy grande, hasta llegar a aquel sitio que se encontró con su padre. 

Una noche en el teatro se aproxima un caballero y ella que está bailando le ha tirado el sombrero. 

Y le ha dicho ¡Oiga joven!, si a usted le parece bien terminando de bailar, queda invitada a un café. 

Qué bonita eres muchacha te llamo para decirte que si tú te casas conmigo los dos seremos felices. 

A la respuesta de esto no le puedo contestar que el asunto es muy serio y lo tengo que pensar. 

Pues si tú te casas conmigo tu te tienes que alegar porque yo no tengo a nadie para ti es mi capital. 

La joven contestó, pues yo también estoy sola y acepto su pretensión. 

Pues dime cómo te llamas y del pueblo de dónde eres para escribir enseguida que nos manden los papeles. 

Me llamo Isabel Fernández y mi madre Encarnación desde la edad de siete años mi padre me abandonó. 

Al oír esas palabras su padre al suelo cayó, como has venido a mis brazos hija de mi corazón. 

¡Para ti se acabó el teatro para ti se acabó la función, ya tienes aquí a tu padre hija de mi corazón! 

Autor: Santos Serrano Chaparro

 

 

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