Balcón de Infantes

 

La Cocinilla


Guiso de Espárragos

Se tiene constancia del espárrago desde hace más de dos mil años en Grecia como planta medicinal. Hipócrates recomendaba beber té de espárragos secos con fines diuréticos y su raíz servía de remedio contra el dolor de muelas y las picaduras de abeja. E incluso como pócima para el amor se creía en sus virtudes.

A cultivarlo y reservarlo para el plato empezaron los romanos unos 200 años después. Marcus Porcius Cato, guerrero, historiador y político del imperio, lo nombra en su Tratado sobre el Emple  de las Mrcancías Agrícolas, y otro historiador romano, Plinius, recomienda plantar esparragueras en su Historia de la Naturaleza.

Con el paso del tiempo descendió su consumo y fue hacia el año 1.300 cuando los espárragos volvieron a adquirir popularidad gracias a sus supuestas cualidades medicinales. En el siglo XV sus propiedades se incluían en los libros de hierbas sanadoras Pero fue en el siglo XVIII cuando resurgieron con fuerza y pasaron a constituir uno de los alimentos preferidos por la burguesía, que luchaba por equipararse a la nobleza, y así demostraba su estatus social. Hasta finales del XIX, el espárrago que se consumía era el verde, pero en ese momento comenzó a imponerse su cultivo bajo tierra, lo que dio lugar a la aparición de la variedad blanca. A finales de ese mismo siglo aparecieron los primeros espárragos conservados en lata. Industrializado y accesible a las masas, el espárrago fue perdiendo su valor distintivo.

De abril a junio (“rojas las cerezas, muere el espárrago”) es su mejor época, aunque hoy en día se pueden encontrar a lo largo de todo el año, de origen sudamericano, que están bien, pero no es lo mismo que nuestros trigueros.

El espárrago es un alimento muy versátil que nos permite muchas posibilidades: con beicón, jamón, queso, mahonesa….en tortilla, revueltos, en caldete, a la plancha, como guarnición…

Nosotros hoy lo vamos a hacer con caldo, tipo sopa, pero incorporando pan y huevo, con lo que conseguimos un guiso contundente, que podemos presentar a la mesa como plato único.

Para conservar los espárragos frescos de manera adecuada y así conseguir que éstos mantengan sus cualidades, han de envolverse con un paño húmedo y se conservan en el frigorífico hasta tres semanas. Si se introducen en una bolsa de plástico, se mantienen solo dos o tres días. Con el tiempo se vuelven más duros. Por tanto, lo más adecuado es consumirlos lo antes posible.

Los espárragos admiten la congelación, aunque una vez descongelados pierden firmeza.

Lo mejor es usar los espárragos frescos, aunque inevitablemente alguna vez hemos de recurrir a los de conserva. Para intentar que no se note que son de conserva hagan lo siguiente: escurran bien los espárragos, pongan a calentar agua con algo de azúcar, en cantidad suficiente para cubrirlos. Cuando rompa el hervor, pongan los espárragos; vuelvan la cazuela al fuego, sepárenla nuevamente cuando vuelva a hervir y dejen ahí los espárragos 4 minutos. Escúrranlos muy bien otra vez sobre un paño blanco limpio y los tendrán en perfectas condiciones para que sus comensales no noten que están comiendo conserva.

Guisaete de espárragos

Ingredientes:

4 tomates maduros

2 pimientos italianos

300 de espárragos trigueros

Rebanadas finas de pan moreno asentado del dia anterior

3 dientes de ajo

Una hoja de laurel

Un vaso de agua por comensal

1 huevo por persona

Sal

Aceite de oliva virgen extra

 

Elaboración:

En una sartén con aceite caliente vamos incorporando sucesivamente los pimientos, ajos y tomates, todo bien picado, la sal y el laurel. Sofreímos durante unos 10 minutos.

Agregamos los espárragos troceados y rehogamos un par de minutos añadiendo, si procede, sal.

Añadimos el agua y dejamos cocer todo unos 30 minutos.

Echamos un huevo por comensal y tapamos para dejar que cuajen dentro.

Serviremos en cuencos, primero una rebanada de pan en el fondo y encima la sopa, terminando el plato con el huevo encima de todo. Dejamos que el pan se esponje y listo para comer.

   elranchero@balcondeinfantes.com

 

Balcón de Infantes

Mantenimiento: José Ant. Sánchez

© Copyright  Balcón de Infantes 2018